domingo, 25 de noviembre de 2007

¡¡ TEMPORADA DE PISCINAS !!, diciembre en el barrio.

Muchos de nosotros, que nacimos y nos criamos en la Población Pedro Montt, sabíamos que no era muy fácil ir a una piscina, cuando anunciaban como lo hacen hoy- "Se abrió la temporada de Piscinas"- Para nosotros esto era impensado (habían excepciones), ir a una piscina era difícil ya que los valores eran muy altos para nuestro presupuesto (si es que teníamos alguno), lo concreto era que nos juntábamos con nuestros amigos y nos íbamos en grupo (los niños), a la "Línea del Sur" que era por donde pasaba el tren que hacía su itinerario a las ciudades del sur de nuestro extenso país.

Por esos lugares se hacía una gran poza donde los muchachos nos bañábamos y jugábamos toda la tarde de un día cualquiera, ni analizar que la poza se hacía con las aguas del Zanjón de la Aguada y otras acequias del sector, nosotros felices haciendo "piquerazos" y "zambullidas" a lo Tarzán y gritando "¡¡¡ Bundolo, bundolo !! y golpeándose el pecho... nunca nos enfermamos y eso que hacíamos hasta "gorgoritos" con el agüita turbia que tenía esa "piscina" natural.

Otros, con el calor reinante, salían de su casa y se dirigían a la plaza Pedro Montt, donde estaba la pileta cercana a la calle 9, ahí nos sacábamos la ropa y en "calzoncillos"y algunos en "pelotas", nos tirábamos alegremente a las aguas de la pileta frente a Yarur, esto nos duraba un rato, porque "ligerito" aparecían los carabineros y teníamos que salir arrancando para nuesras casas o la de algunos amigos o compañeros de "infortunio".
Las "proezas" en esta piscina, eran la "peiná a la vieja", ponerse de espalda meter la cabeza al agua y salir peinado hacia atrás, otra era venir corriendo del centro de la plaza y saltar por el muro pequeño, que era la pileta, y caer cual "bomba" al agua.

Los más valientes iban al Parque Cousiño (hoy Parque O'Higgins), se bañaban donde estaba la Isla de la Fantasía, que era la "poza" que tenía una menor profundidad y no tenía los botes que andaban en la poza grande (donde está la estatua de Neptuno).
Cuando se estaban bañando, siempre se dejaba un "cuidador" con la ropa de todos, ya que venían los vigilantes municipales (a caballo) y correteaban a todos los niños y nos tomaban "presos" para asustarnos, claro que una vez pasó, que al grito de - "!! LOS PACOS !!"- el cuidador apretó "cachete" con toda la ropa y todos tuvimos que arrancar en "pelotas" por todo el Parque y llegar a casa igual (nuestros primeros desnudos).

Algunos con más suerte tenían amigos con piscina, y Luis Torres (el chico) tenía una piscina que la habían hecho con ladrillos "hacia arriba" y no un hoyo en el suelo, por lo tanto, para entrar a esta piscina, se subía una pequeña escalera y se lanzaban a la piscina tal cual los otros se lanzaban al agua en la Linea del Sur o la pileta de la Plaza.
Aquí participaban los lolos de la generación de Luis: Ufo, Uca, Tania, Fiolo, Susana, Títi y otros más.
Después de las "zambullidas", salían del agua a secarse al sol y comenzaba la "transformación" de estos amigos, todos se miraban y se decían mutuamente-" ¡ oye!, te estás poniendo verde- a lo que respondían- ¡ igual que tú !- y todos mirando al chico Torres que se "moría" de la risa, ya que él sabía que después de bañarse en la piscina se tomaba un color verde, producto del cloro que le echaban y al cambio de ella que era cada 15 ó 20 días, por lo tanto, se descomponía el agua y "pintaba" a estos bañistas, que de todas maneras pasaban una tarde sin calor y disfrutaban de esta sana amistad.

Y por último, están los que tenían "pitutos"(Chile país de pitutos), eran los que asistían a la piscina Militar, que quedaba frente al los colegios nuestros, Joaquín Prieto (niñas) y Escuela Brazil (niños), en esta piscina entraban los familiares y amigos de hijos de los "milicos", pero no faltaban los amigos que conseguían entradas para bañarse en "la mejor piscina" del barrio.
También este sector de la Piscina Militar, tiene mucha historia, ya que en el atardecer era el sector de "ir a pololear", pero esto ya es otro cuento.

2 comentarios:

Jorge Hernán dijo...

QUE NO LO SEPAN MIS NIETOS .

VERDADERAMENTE TUVIMOS UNA INFANCIA MUY INOCENTE .
RECUERDO HABERME BAÑADO A LOS 6 O 7 AÑOS EN ESA PISCINA CAFE Y BIEN CAFÉ, MIENTRAS MI MADRE LE SACABA EL JUGO A SU MAQUINA DE COSER Y AVISABA QUE ANDABA EN LA CALLE SIETE , NUEVE U OCHO MAMÁ CREIA EN MI PALABRA Y ANDABAMOS TODOS LOS AMIGOS TRATANDO DE ZAMBULLIRNOS , CUANDO NO ESTABAN LOS PACOS .

PENSAR QUE AHORA A MIS NIETOS , LES ACOMPAÑO EN HERMOSA Y MODERNAS PISCINAS DE SUS CONDOMINIOS (ANTES POBLACIONES )

LES OBSERVO Y ME CAGO DE LA RISA Y ME DICEN QUE TE RIES TATA Y RECUERDO ESA FRESCA PISCINA DE LA PLAZA YARUR QUE TANTAS SATISFACCIONES DE FRESCURA NOS BRINDÓ .

EXPERIENCIA QUE SE LAS DIRÉ ALGUN DIA , PERO CREO HABER GOZADO MAS QUE MIS NIETOS CON MI INOCENCIA , SECRETO Y DIABLURA ..


GRACIAS A DIOS ESTAMOS VIVOS

Maria Luisa dijo...

No se acuerdan de los chiquillos que tiraban sus calzoncillos bajo las ruedas de la "19 Vivaceta Matadero"...?
Unica forma de secar su ropa interior y ...supongo pasar piola con la mama...!!!