jueves, 16 de agosto de 2007

LA LEYENDA DEL ZORRO en nuestro barrio.




Continuando con nuestras historias y leyendas de la Población Pedro Montt, contaremos una que está en el recuerdo y en el imaginario del Club Deportivo Huracán. Nuestros jugadores, siempre se juntaban en la calle 5 (Los Tulipanes) con calle San Agustín (calle de la feria, que aún se pone ahí). En este punto -donde nos juntábamos los amigos del club- una de esas noches con bastante frío y al ritmo de las guitarras de los hermanos Valenzuela (Julio y Pedro), paran sus guitarras y comienza la narración de una historia que ya a nosotros se nos había olvidado...
Eran los años 1953. En ese tiempo, este cuentista, tenía aproximadamente 9 a 10 años, confieso que todos los niños de esta edad relataban la misma historia, y concordaban en los mismos datos y descripción del personaje en cuestión...
Seguimos relatando, aquí tomaremos a cualquier niño del barrio para identificar el cuento con un personaje real... en este caso lo llamaremos Carlitos. Como todos los días Carlitos estaba jugando al "chiclín"(no al choclón) en el farol de su calle 6, junto a sus amigos de toda la vida, el guatón Pancho y el flaco Jaime (por supuesto que estos personajes son ficticios...), también estaba el Maco y Luchin, cuando se escucha el llamado de una mamá (Cristina) que llama a su niño- ¡¡Carlos, venga que lo voy a mandar a comprar !!. -¡¡Pucha mamá, no ve que estoy jugando a las bolitas (al chiclín) y voy ganando, y no me puedo ir "amallado", los chiquillos no me dejan !!
Tienes que venir, o te...(la amenaza sutil que siempre resultaba).
Va Carlitos donde su mami y ella le dice- trae de donde Don Augusto, un Azul y una Negrita y no te demores- Bueno mamá...
Y sale Carlitos a comprar, invita a sus amigos para que lo acompañen, pero como siempre, los amigos están de lo más entretenidos, que no lo acompañaron y tuvo que ir solo al almacén del italiano Don Augusto. Pero él, no se acuerda que en este horario, aproximadamente entre las 20:00 y 20:30 hrs.de la noche, andaba rondando por ahí ( esta vez, no el hombre lobo), el hombre de negro llamado el Zorro.
Cuando Carlitos va por la plaza chica ya llegando a la esquina de los Tulipanes con San Agustín, a su paso le sale el Zorro, con su antifaz y su espada, poniendosela en su pecho y diciendo- "entrega lo que traes niño y no me mires el rostro"- decir esto el Zorro, y Carlitos meterse la mano en el bolsillo, pasarle las monedas que le dió su mamá, para volver llorando a la casa, fue una sola acción . Solo 6 segundos bastaron, para despojar de las chauchas a este pobre niño indefenso y el Zorro desaparecer de la escena y no saber nada más de él.
Carlitos llorando llega a su casa y su mamá le pregunta-¿que te pasa Carlitos?- ¡¡ el zorro me asaltó y me quitó la plata!!. Por supuesto que su mamá no le creyó y el pobre se fue de zumba, por perder la plata para las compras.
Esto pasaba muy de vez en cuando y nunca más se supo del Zorro, hasta que como les contaba, los muchachos del Huracán estaban en la misma esquina donde sucedió este despojo, ahí ya todos más grandes (año 1965), Rafael Acuña cuenta que el se disfrazaba de Zorro para tener dinero y con él disfrutar una Bilz donde Don Raúl (el Fatiga). La idea se le ocurrió cuando vió la película el Látigo del Zorro en el cine de la Parroquia San Gerardo, a la que todos íbamos cuando juntabamos los puntos que nos daba el Padre Gerardo por ir a misa...¡¡pero esa es otra historia, que también contaremos aquí!!
Fotos del Zorro y la "Z" fatídica en la frente de Carlitos.

2 comentarios:

Isidro dijo...

buena la historia,así se quejan tanto de la delincuencia actual, ya en esos años jugaban a ser "asaltantes" Tontos grandotes, mira que asustar a Caralitos, la Sra Cristina todavìa lo està retando.

bascuñan pedro montt dijo...

Tiene que haber sido muy re diablo el que asalto a Carlitos, que estanre vivi. digo Yo?